Bajo un inmenso cielo poblado de
estrellas
que a veces nos guarece de duras jornadas
emerge un submundo poblado de historias
que tientan la mente y atrapan las ganas
Un grillo interrumpe la afable romanza
los caminantes lo escuchan y hacen una
pausa
para que esa molestia no perturbe el alma
del rey de la noche y de su comparsa
Linyeras, poetas, locos, amantes,
brujos y abatidos, escriben sus vidas
a la luz de un techo cubierto de magia
que a veces conquista y otras veces mata
Silencios prolongados, sonidos extraños
un búho que ulula, un perro que aúlla
un gato que a la luna le gime su celo
buscando apagarlo quizás con su calma
La clandestinidad comienza su silente
trote
cómplice de aquellos que escapan al día
amantes, puérperas, apasionados,
transgresores
trovadores, nigromantes, y almas perdidas
A todos ellos cobija, y también abraza,
Y pone en sus cabezas esa paz deseada
tal vez de ese modo al final descansen
de toda esa rutina que los atrapaba
Total en la noche el tiempo no corre
casi pareciera que todo se estanca
la quita consume muchos corazones
la merma desgarra a veces el alma
Y los peregrinos bajo las estrellas
reimprimen a diario la historia esbozada
que siempre refrendan con faltas
perpetuas
y es de ese modo en el que la
tallan
La noche embelesa pero a veces mata
y lo más tremendo es que de esa muerte
todo caminante retorna indemne
para seguir la ruta jamás olvidada
Ya que se repite con crueldad eterna
y esculpe el alma, y hiere la mente
y a veces lacera mortalmente el cuerpo
que de agotado renuncia a sus ansias
Esa brisa suave y esa agua clara
que moja la tierra y perla las matas
hiere la miseria y tritura el sosiego
de los caminantes que mutan al alba
El sol es la luna de los peregrinos,
y el ruido la calma
Linyeras, poetas y locos
transitan las penumbras llenos de
confianza
Quizás porque esas horas a las que muchos
temen
acogen sus sueños y acuna esperanzas
esas que nacen de los olvidados
y mueren fatalmente cada madrugada
Los que son poetas oyen a los ángeles
ya que el silencio los pone a su alcance
y en su sintonía inundan el alma
de sonetos dulces y voces sagradas
Llegan al nirvana
y nos la traducen en dulces tonadas
son las que alimentan esa parte oculta
que despierta de noche y se duerme al
alba
Ahora esos otros, los que son amantes
los que esconden hambres, los que gritan ganas,
se ven apañados por esa penumbra
que oculta el deseo y sacude el alma
Y también los locos brotan en las sombras,
sin ningún temor a romper sus alas
esas que despliegan bajo las estrellas
y luego recogen en la madrugada
Sus mentes fulguran con tal desparpajo
que sólo la noche percibe callada
su dulce odisea y su alocada danza
que algunos comprenden y otros rechazan
De muchos se puebla tranquila la noche
y a todos refugia entre sus entrañas,
algunos perviven en el dulce nido
y a otros a veces su escasez los
mata.
Hay muertes de día como las hay de noche
pero en la penumbra todo se agiganta
y lo que con la luz aparece manso
en las sombras cobra, dimensión
amarga
A toda esa vida que existe en la noche
algunos la aprecian y otros la ultrajan
pero no es más que el terrible espejo
de lo que en el día pierde relevancia.
Miles de fantasmas atrapa la noche
que desaparecen en la madrugada
pero siempre dejan su perfume a muerte
que solo lo borra la nueva jornada
Simplemente bellísimo, profundo, y rozando la perfección. Gracias
ResponderEliminarGracias mi fiel seguidor!!! para la perfección falta pero lo sigo intentando. Un fuerte abrazo.
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